10 soluciones científicas a la contaminación por plásticos

OCEAN MATERIAL | 1 DE MARZO DE 2022 | 14 MIN
10 soluciones científicas a la contaminación por plásticos
La contaminación plástica deja consecuencias para las próximas generaciones. Si continúa el ritmo actual, los expertos prevén más plástico que peces en el océano para 2050. Necesitamos soluciones urgentes. Gracias a la investigación y la innovación, se han desarrollado tecnologías para recoger plástico y prevenir su contaminación. Estas son diez soluciones científicas.
![]()
—
La contaminación por plásticos es uno de los retos ambientales más urgentes. Como la mayoría no se descompone ni disuelve fácilmente, se acumula lentamente en los océanos y tarda siglos en desintegrarse, amenazando la vida acuática, la salud humana y los ecosistemas. Los estudios estiman que en 2050 habrá más plástico que peces en el mar.
Ríos y mares se han convertido en vías de transporte y lugares de vertido para residuos humanos. Los costes son enormes: limpieza y reparación, pérdidas turísticas y consecuencias sociales de un medio degradado.
Cada año se producen unos 300 millones de toneladas de plástico, pero solo se recicla aproximadamente la mitad. Algunos creen que reducir su uso resolverá el problema; sin embargo, eso no aborda el plástico ya presente en el mar. Las políticas actuales tampoco han demostrado ser eficaces: la producción sigue aumentando y se prevé que continúe.
No todo está perdido. La reducción individual del consumo ayuda, y la ciencia y la tecnología amplían las posibilidades. La acción colectiva es esencial. En 1987 se adoptó el Protocolo de Montreal para evitar más daños a la capa de ozono. Con el tiempo se eliminaron más del 98% de las sustancias perjudiciales, evitando unos 2 millones de casos de cáncer de piel. Si pudimos unirnos entonces, podemos hacerlo ahora.
1. The Ocean Cleanup
Es un ejemplo de acción colectiva. Inspirado por una inmersión en Grecia, el neerlandés Boyan Slat creó la organización para recoger plástico de la gran mancha del Pacífico. System 001, con estructuras flotantes de 600 metros diseñadas para capturar residuos, incluidos microplásticos, utiliza viento y corrientes para reunirlos. El plástico recogido se lleva a tierra para reciclarlo.
El objetivo es desplegarlo en las cinco grandes acumulaciones mundiales y retirar el 50% del plástico de la gran mancha del Pacífico en cinco años.
2. Tecnología satelital de la NASA
El Cyclone Global Navigation Satellite System (CYGNSS), concebido para vigilar huracanes, puede detectar concentraciones de microplásticos midiendo la rugosidad del mar. Este método, desarrollado en 2016, es una herramienta clave de seguimiento y gestión. También ayudará a investigar impactos, apoyar limpiezas sin ánimo de lucro y proteger la vida marina.
3. Ocean Material
Ocean Material fortalece a las comunidades recolectoras costeras mediante cadenas de suministro eficaces y responsables. Al trabajar directamente con ellas para obtener plástico oceánico y transformarlo en materiales de calidad para muebles, ropa y envases, promueve medios de vida sostenibles y economías locales. Su compromiso con una remuneración justa y un abastecimiento responsable garantiza un impacto ambiental mínimo.
4. Enzimas que degradan plástico
En Japón, en 2016, científicos descubrieron una enzima capaz de descomponer PET, tereftalato de polietileno. Ideonella Sakaiensis 201-F6 segrega PETasa y transforma PET en carbono para obtener energía. Aunque lenta, se ha modificado para degradar PET un 20% más rápido.
5. Hongos que degradan plástico – Biohm
El hongo Aspergillus tubingensis degrada poliuretano. Samantha Jenkins, responsable de ingeniería biotecnológica de Biohm, lo encontró consumiendo la esponja plástica utilizada para sellarlo. Al digerir plástico, prolifera y podría producir biomateriales para alimentos, materias primas o antibióticos.
6. Nanobobinas magnéticas
Las nanobobinas experimentales pueden atacar y descomponer microplásticos oceánicos sin dañar la vida marina. Recubiertas de nitrógeno y manganeso, reaccionan con oxígeno para degradar plástico. Los primeros ensayos muestran reducciones del 30–50% en ocho horas.
7. Licella Holdings – Cat-HTR
La empresa australiana desarrolló el reactor hidrotermal catalítico Cat-HTR, que usa presión y calor para transformar plásticos mezclados en aceites, ceras y plásticos reutilizables. Aunque versátil, sus críticos advierten de posibles emisiones adicionales de carbono.
8. PlasticRoad
Este proyecto neerlandés construyó carriles bici y carreteras con un 70% de plástico reciclado. Más duraderas que el asfalto y rápidas de instalar, estas vías tienen menor huella de carbono y muestran principios de diseño circular.
9. Evoware
La empresa emergente indonesia convierte algas en envases bioplásticos comestibles y solubles. Aunque prometedora, su producción es más cara que la del plástico convencional y algunos envases aún requieren capas adicionales de plástico o papel.
10. Nicholas Institute – Inventario tecnológico
El Nicholas Institute catalogó 52 tecnologías para prevenir o recoger contaminación plástica, entre ellas la barrera alemana Plastic Fischer y el sistema canadiense de aspiración Hoola One. Su investigación destaca la urgencia tanto de prevenir como de recoger.
Conclusión
La contaminación plástica es un enorme problema mundial, pero la ciencia, la innovación y la voluntad colectiva pueden cambiar su rumbo. Las soluciones existen; ahora hay que ampliar su alcance.
Más información:



