5 soluciones para combatir la contaminación por plásticos

POR OCEAN MATERIAL | 1 DE ENERO DE 2023 | 7 MIN
Soluciones a la contaminación plástica: afrontar un gran reto ambiental

La contaminación plástica exige respuestas urgentes. En 1950 se producían 2 millones de toneladas al año; en 2016 la cifra llegó a 242 millones, el 12% de los residuos sólidos municipales. Los plásticos tardan cientos de años en descomponerse y pueden liberar sustancias perjudiciales al suelo en vertederos. También llegan al océano, donde los ingieren animales y alteran hábitats. Estos impactos hacen esencial encontrar soluciones eficaces. Aunque eliminar por completo el plástico es difícil, existen herramientas y estrategias para reducir su contaminación a gran escala.
1. Prohibiciones de plásticos
Una solución muy debatida es prohibir determinados plásticos, especialmente los desechables. Más de 70 países han prohibido total o parcialmente las bolsas de un solo uso; muchos incluyen pajitas, utensilios y pequeños productos. Nueva Zelanda, por ejemplo, eliminará progresivamente la mayoría de estos plásticos para 2025, e India anunció la prohibición de fabricación, venta, distribución y uso desde el 1 de julio de 2022. Francia y España también han actuado sobre envases de frutas y verduras. La COVID-19 frenó avances y generó contaminación por mascarillas, guantes y botellas de desinfectante. Los gobiernos también deben abordar al sector comercial como gran productor de residuos.
2. Responsabilidad ampliada del productor (RAP)
Estas políticas ganan terreno en Europa y varios estados estadounidenses. Bajo la RAP, productores y fabricantes asumen costes y gestión de envases y residuos, en lugar del consumidor. Se cobra a las empresas por recoger y reciclar cajas, recipientes y otros envases, y por eliminar plástico no reciclable. Esto incentiva menos envases plásticos y un mercado de reciclados, pues recoger y reciclar sus propios productos cuesta más. Según la Agencia de Protección Ambiental estadounidense, en 2018 se desecharon 82,2 millones de toneladas de envases y embalajes; 20 empresas generan más de la mitad de los residuos plásticos mundiales. La RAP ya funciona en numerosos países europeos y provincias canadienses. Maine fue el primer estado de EE. UU. en implantarla en julio de 2021; Nueva York y California estudian hacerlo en los próximos años.
3. Bioplásticos
Se fabrican a partir de plantas, como almidón de maíz y fibras de bambú, en lugar de petróleo y otros recursos fósiles. Sus propiedades y durabilidad se parecen a las convencionales y a menudo son reciclables y biodegradables en vertederos industriales. Suelen tener menor impacto, pues las plantas empleadas no necesitan pesticidas ni químicos para crecer y su producción reduce el uso de combustibles fósiles. Hoy el 8% del petróleo mundial se destina a plástico. El mercado de bioplásticos ronda los 9.000 millones de dólares, aún lejos de los 1,2 billones del convencional. Sin embargo, los expertos sostienen que no basta con mejorar los bioplásticos: también hay que aumentar el reciclaje mundial. Ocean Material refuerza infraestructuras y desarrolla alternativas de envase a base de algas.
4. Reciclaje enzimático
Se desarrollan enzimas y bacterias que degradan plástico como soluciones innovadoras. Permiten ampliar el reciclaje y obtener reciclados de mayor calidad. La empresa francesa Carbios creó un proceso enzimático que descompone y purifica objetos para fabricar productos nuevos más puros y reciclar en ropa artículos que las técnicas tradicionales no pueden tratar. También requiere menos energía y emite un 17–43% menos de gases de efecto invernadero que fabricar plástico virgen. En 2020, científicos diseñaron una superenzima que degrada botellas seis veces más rápido que métodos anteriores. En Indonesia se buscan microbios marinos que descompongan eficazmente residuos plásticos oceánicos.
5. Cadenas de suministro eficaces
Las cadenas de Ocean-bound Plastic buscan evitar que el plástico llegue al mar recogiéndolo antes. Incluyen sistemas de gestión en comunidades costeras, interceptación en ríos y colaboración con gobiernos y empresas para recoger y reciclar.
Recoger y gestionar adecuadamente estos residuos ayuda a reducir una contaminación devastadora para ecosistemas y fauna. Estas cadenas también crean empleo y mercados de materiales reciclados que benefician a las comunidades.
Asimismo, pueden reducir la demanda de plástico virgen, un importante contribuyente a las emisiones. Una economía circular que reutiliza materiales disminuye la necesidad de nueva producción y ayuda a mitigar el cambio climático.
Ocean Material desarrolló un modelo de reciclaje de plástico marino que genera impacto real y frena la contaminación a escala.
Resumen
Las soluciones requieren colaboración entre industrias, gobiernos y consumidores. Prohibiciones, RAP, bioplásticos, reciclaje enzimático y recogida eficaz son herramientas disponibles. Juntos podemos reducir residuos y proteger los océanos para las generaciones futuras.
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